El Uso del lenguaje es político
11/06/2020

¿POR QUÉ EMPEZAMOS POR EL ABORTO?

Por Magalí Bergera


En este, nuestro primer número, hemos decidido abordar un tema que viene siendo el epicentro de los debates actuales: la presentación del proyecto de ley para la interrupción legal del embarazo.

Que si bien ha sido nuclear en las discusiones de este último tiempo, en nuestro país la legalización del aborto forma parte de los reclamos de las luchas feministas desde la década del ‘70.

Algunas preguntas se nos abren paso, casi de manera ineludible, cuando reflexionamos sobre este tema:

¿En qué pensamos cuando hablamos de legalización del aborto? ¿Por qué es necesario que se legalice? Cuando decimos “aborto, legal, seguro y gratuito”¿de qué hablamos, a qué nos referimos, a quiénes nos dirigimos?

Para comprender la complejidad del asunto al que nos enfrentamos, es necesario hacer el ejercicio de apartarnos de concepciones dicotómicas y el fanatismo religioso que intentan capturar esta discusión haciéndola sucumbir en lógicas reduccionistas.

Resulta imperioso fomentar debates que generen argumentaciones provenientes de un análisis complejo de la situación, abriendo paso al entrecruzamiento de diversas temáticas y disciplinas que, en su conjunto, explican que hoy legalizar el aborto sea una necesidad que no puede seguir siendo postergada.

Que la polémica sea sostenida desde un análisis con perspectiva de género, nos da la posibilidad de exponer de forma convincente, no sólo la criminalización que existe sobre los cuerpos con capacidad gestante, sino que además, nos permite manifestar su íntimo vínculo con lo que se concibe como “orden social establecido” y las dificultades para conmoverlo en pos de la adquisición de nuevos derechos.

Orden social que sienta sus bases en la homologación de la sexualidad y la reproducción, la conformación familiar heteronormada, la organización del trabajo, entre otras, determinando relaciones diferenciales de poder, basadas en la opresión de unxs sobre otrxs.